ADVERTENCIA MUY IMPORTANTE: El veneno
de abeja, en mayor medida, y los otros productos de la colmena pueden
producir reacciones alérgicas en algunas personas. La información
aquí contenida está realizada tan sólo con propósitos
educativos y no debe de ser interpretada o usada para auto diagnosis
o auto terapia. Y debe de ser siempre practicada por un médico
o un apiterapeuta cualificado.
Una prueba de alergia previa a la utilización
del veneno de la abeja es imprescindible. |
|
|
Dicho de una manera sencilla, y según la definición
del Dr. Stefan Stangaciu en su Curso de Apiterapia por Internet, “la
APITERAPIA es el uso de los productos de la colmena, miel, polen,
pan de abejas, jalea real, cera, larvas de zángano, propóleo
y veneno, para prevenir, curar o recuperar a una persona o animal
de una o más situaciones de enfermedad”.
Es decir que el veneno de abeja o apitoxina es solamente uno de los elementos
que se utilizan en Apiterapia. |
| La Miel |
El producto de la colmena más
conocido es la miel. Sus propiedades alimenticias son conocidas
de antiguo. Además de ser un buen
edulcorante, es un carbohidrato de alto valor energético
(3,3 cal/g), rico en azúcares, ácidos naturales,
minerales, proteínas y aminoácidos, enzimas y otras
sustancias, que se incorpora al torrente sanguíneo en
15 minutos. El azúcar
tarda de dos a cuatro horas en ser metabolizado. Además,
según
el Dr. Moisés Asís y otros terapeutas, la miel
no produce caries, ya que su contenido en sacarosa es muy bajo
y, además,
se disuelve muy rápidamente en la boca.
Su uso terapéutico
popular más conocido es para
las afecciones de la garganta, gripes y catarros en general.
Suele
utilizarse disuelta en leche templada.
No hace muchos años
entraba en la composición
de jarabes y otras medicinas.
También tiene propiedades
antihemorrágicas, lo que
la hace especialmente útil en unión con la
picadura de abeja para compensar su efecto hemorrágico.
No
es tan conocida, aunque no por ello menos importante, su
utilización
en la curación de heridas y quemaduras, en aplicación
tópica, por sus propiedades antibacterianas. La miel
tiene un pH relativamente bajo, pequeñas cantidades
de agua, grasas y proteínas, y una alta osmolaridad,
lo que significa pobres condiciones de vida para las bacterias.
Y los bioflavonoides
presentes
en la miel son directamente antibacterianos.
Su presencia
continua en la cocina casera la convierte en un elemento
terapéutico de rápida utilización en
los accidentes domésticos.
Para su uso en Apiterapia
la miel debe de estar completamente madura, no estar mezclada
con mieles de otras procedencias
y no poseer
impurezas, ni estar filtrada, para no perder ninguno de los
elementos que contiene
la miel, especialmente los restos de polen y pan de abejas.
Además
es deseable que provenga de la zona en la que vive el paciente,
sobretodo en los casos de alergia al polen. |
| EL POLEN |
El polen lo recolectan las abejas
de las flores masculinas y lo transportan en forma de pequeñas
bolitas. Es el alimento proteico de la colmena, y el apicultor lo
recolecta a la entrada de la misma.
La mejor manera de consumir el
polen para su uso terapéutico
es fresco. No obstante el polen seco tiene también muchas
propiedades.
Las principales propiedades del polen tienen que
ver con su gran riqueza en nutrientes: aminoácidos, carbohidratos,
vitaminas, enzimas, etc.
Como dice el Dr. Hugo Aguirre en su libro
Bienestar y Salud por las Abejas: “Los aminoácidos
son imprescindibles para el organismo, sólo con ellos
el hígado puede formar proteínas
y luego generar tejidos, producir secreciones glandulares o compuestos
necesarios para el funcionamiento de todo el cuerpo, como son
las hormonas, las enzimas, las defensas orgánicas, los
anticoagulantes, etc.”
Según diversos estudios, el
polen es muy eficaz en problemas prostáticos. |
| EL PAN DE ABEJAS |
El Pan de Abejas es un elemento poco
conocido en la actualidad, pero, cuando la miel se recolectaba
prensando los panales en lugar de centrifugándolos, mascar panales con
polen en ellos era una costumbre en el día en el que se “castraban” los
panales.
Pues bien, esos panales contenían en algunas de
sus celdas polen preparado por las abejas y apisonado con la
cabeza, el llamado
Pan de Abejas.
Al contener polen tiene unas propiedades similares,
pero tiene una mejor digestibilidad por contener pequeñas
cantidades de miel y, sobretodo, porque están abiertos
la mayoría de los
granos de polen. Contiene también más cantidad
de Vitamina K, por lo que es mejor anti-hemorrágico.
Como ya dijimos en la miel, esto le convierte en un elemento útil
en combinación
con la picadura.
Según el Dr. Moisés Asís,
sus propiedades antibióticas
triplican a las del polen y contribuye a disminuir la fatiga. |
| LA JALEA REAL |
La Jalea Real quizá sea el elemento
apiterapeútico del que más se ha oído hablar últimamente.
Sus asombrosas propiedades la han puesto en primera línea
entre los productos dietéticos para superar el estrés
y la fatiga. 
Basta con saber que las abejas, alimentadas con miel,
viven entre 25 y 30 días en época de recolección
y la Reina, alimentada solamente con Jalea Real, puede vivir
hasta 6 años,
para comprender que estamos ante un producto excepcional de la
Naturaleza.
Entre otras muchas propiedades, la Jalea Real estimula
el crecimiento y aumenta el nivel de cortisol en la sangre, lo
que explica su
acción
sobre las enfermedades como la artritis o la fatiga crónica.
De esta manera se convierte en un buen aliado de la terapia con
veneno de abeja. |
| LA CERA |
La Cera se usó hasta tiempos recientes
como el componente de las velas y tuvo una gran importancia industrial,
pues era la fuente de iluminación más usada.
También
se la ha usado, desde los egipcios, como el ingrediente principal
de las pomadas y de algunos perfumes sólidos.
En Apiterapia
se puede usar en esta forma de pomada por sus propiedades cicatrizantes
y antiinflamatorias y como “goma de mascar”,
directamente del panal, por su contenido en miel, polen y propóleo. |
| LAS LARVAS DE ZÁNGANO |
Más conocido como Apilarnil, nombre
comercial utilizado en Rumania por su descubridor, se le conoce como
la “Viagra” natural, lo que ya nos habla de algunas de
sus propiedades. Aunque se puede comer directamente de la colmena,
la preparación comercial viene liofilizada y en cápsulas.
El
Apilarnil es principalmente un extracto de larvas de zánganos
que contiene también pequeñas cantidades de jalea
real, pan de abejas, miel y propóleos.
Por su origen,
es, en Apiterapia, un elemento fortalecedor masculino. Según
el Dr. Stefan Stangaciu, además, “aumenta
la capacidad del sistema inmunológico y estimula la hipófisis
y las suprarrenales”. |
| EL PROPÓLEO |
Capítulo aparte merece el Propóleo.
Las abejas lo obtienen de las yemas de los árboles y lo transforman
con las secreciones de sus glándulas mandibulares. Es un elemento
de la colmena con tantas propiedades, que, en breve, lo veremos en
múltiples preparaciones naturales.
Es quizá el producto
de la colmena más estudiado desde
el punto de vista farmacológico, aunque aún poco
conocido por el público en general.
Tiene más de
300 componentes descubiertos y se han detectado en él
más de 50 flavonoides.
Su nombre “propolis”,
el defensor de la ciudad, nos indica su principal propiedad:
defendernos de los ataques exteriores.
Los antiguos egipcios lo utilizaban en sus momias para conservarlas.
Con toda seguridad habrían observado como las abejas momificaban
a los ratoncitos que se atrevían a entrar en invierno
en las colmenas y, que, si se descompusieran dentro, serían
una gran fuente de enfermedades.
Su acción principal se
debe a su propiedad antibacteriana. Pero además
es antibiótico, antifúngico, antihemorrágico, antiherpético
(contra el herpes), antiinflamatorio, antiséptico (en
Georgia, antigua
URSS, en el campo, muchas madres “ pintan “ los
juguetes de los niños con propóleos), antitumoral (estimula
el sistema inmunológico), antimicrobiano, cicatrizante, disminuye
la presión
alta del ojo (glaucoma), intensifica la fagocitosis, es mineralizante,
protege al organismo contra los efectos negativos del veneno de abeja,
es 3,5 veces
más
potente como anestésico que la cocaína,etc.
Su preparación
más frecuente para usos terapéuticos es disuelto
en alcohol de 70¼. En el caso de utilizarlo en combinación con
el veneno de abeja, debe de consumirse puro o triturado en cápsulas
o, si se encuentra, disuelto en agua (algo complicado de realizar). En
la terapia con veneno de abejas
no es conveniente usar alcohol, porque contrarresta su efecto terapéutico.
Su
uso en pomadas es muy conocido y utilizado en muchos países:
Rumania, Cuba, Alemania, Inglaterra y Estados Unidos.
Menos conocido,
pero no por ello menos útil, es su uso en forma de supositorios
o en forma de talco de propóleos.
En el II Congreso Alemán
de Apiterapia (marzo de 2003), el Dr. Ortwin Faff de Alemania, presentó una
investigación realizada en su país,
en la que se comprobó la inhibición de la replicación
del virus del SIDA con propóleo, lo que le convierte en un
elemento a tener en cuenta en la lucha contra esta enfermedad en
países con pocos recursos
económicos. |
 |
Pedro Pérez Gómez
Apiterapeuta
C/ Silo, 1
Alcalá de Henares (Madrid)
España
Aplicaciones de las abejas en reumas, lumbagos, artrosis, etc. |
|