|
Mi nombre es Marisa, soy violinista y vivo en Madrid- España.
Quiero contaros el testimonio de mi curación con las abejas.
En el año 96 conseguí una plaza en la Orquesta de
Radio Televisión Española. Estaba muy contenta pero
desgraciadamente pude disfrutarlo muy poco, ya que empecé
con dolores en el brazo izquierdo que iban aumentando más
y más.
Los médicos me proponían opciones drásticas:
una operación de cirugía o infiltraciones de cortisona
y yo no quería hacer ni lo uno ni lo otro. Conseguí
algunas sesiones de rehabilitación (láser, masajes,
microondas, etc.), pero no mejoré nada.
En la orquesta mi situación era complicada: me pasaba
un tiempo de baja, luego volvía (tomando antiinflamatorios
para poder resistir), hasta recaer nuevamente, y otra vez a casa.
Después cogí una baja muy larga que duró
dos años, durante los cuales vi a muchísimos y variados
médicos, hice todo tipo de terapias, tradicionales y alternativas,
sin ningún resultado positivo.
Al final tuve que dejar la orquesta definitivamente, no sé
ni como expresar el tremendo sentimiento de fracaso y frustración
que tenía. Menos mal que me propusieron un trabajo muy
interesante en Radio Nacional de España y esto me ayudó.
Llegado a este punto, estaba peor que al principio, pues no sólo
no había logrado mejorar ni un ápice de mi dolor,
sino que había desarrollado otras "enfermedades":
-Cogí pánico a "cualquier cosa que me pudiera
hacer empeorar". Algunos médicos me aconsejaron: no
tocar nada, no fregar, no barrer, no llevar nada de peso, ni siquiera
dormir sobre ese brazo, tenía una larga lista de prohibiciones.
Con eso, lo único que conseguí fue debilitarme más.
-Tenía una ansiedad muy grande cada vez que empezaba un
nuevo tratamiento. Como no me funcionaba ninguno, nunca sabía
si debía seguir más tiempo o si me estaban intentando
sacar dinero.
Estaba claro que tenía que encontrarme con Pedro Pérez
y las abejas.
Fui a su consulta pensando que sería la última terapia
que iba a probar, ¡y en efecto, fue la última!:-)
Desde la primera sesión me sentí muy a gusto y muy
tranquila, no sólo hubo una clara disminución del
dolor, sino que además, gracias a la ayuda de Pedro pude
ir superando lo demás: el miedo a hacer cosas y dañarme,
(ahora, además de tocar, hago vida normal… y hasta
duermo sobre ese brazo); por otro lado, nada más empezar
a mejorar fuimos espaciando las consultas y luego empecé
a picarme yo misma, así que respecto del tema del dinero
tenía mucha paz y me sentía en confianza. ¡Gracias
Pedro!
Ahora voy mejorando cada vez más. Mi primer concierto,
después de 7 años, fue como una resurrección,
aunque sólo toqué una obra. El segundo fue en el
"Primer Congreso de Apiterapia y Apicultura de El Escorial",
tocando "música de abejas" con Joan Bruno ( él
también se curó con las abejas, su testimonio está
en esta página) . En mi último concierto, hace 1
mes, estuve tocando casi 2 horas y con un violín eléctrico
que pesa bastante, lo cual era impensable tan sólo hace
unos meses.
Doy gracias a Dios por no haberme abandonado en todos estos años,
pues he llorado mucho, pero también he aprendido cosas
que de otra manera no hubiera aprendido, … ¡y doy
gracias a Dios por crear las abejas!
Un gran abrazo para todos,
MARISA
|