Alrededor de un 30% de la alimentación humana proviene de
plantas polinizadas por abejas (O´Toole, 1994). La polinización
es el principal producto de las abejas, la miel, polen, propóleos,
jalea real, cera y veneno son subproductos (MacGregor, 1976). Se
estima que más de 90 cultivos se benefician con las polinización
con la abeja melífera y solamente para EUA el valor de este
servicio se ha estimado en 18 billones de dólares (Sanford,
1998).
A causa del empleo de grandes extensiones de monocultivo, la
fragmentación
de habitas y la ganadería intensiva, entre otros, las poblaciones
de abejas silvestres están depauperadas y la polinización
dirigida de cultivos se ha convertido en una necesidad de la
agricultura (Williams and Carreck, 1994).
Producto de la disponibilidad, fácil manejo y la experiencia
acumulada, tradicionalmente esto se ha hecho con Apis mellifera.
Sin embargo, cada día las abejas solitarias son más
usadas en países como EUA, UE y Japón, ya que A. mellifera
a menudo es ineficiente (O´Toole, 1994; Sanford, 1998). Además,
en ocasiones, 1-) El área de cultivo a polinizar es muy grande
comparada con la cantidad de colonias disponibles, como en las almendras
en Israel y EUA. 2-) Los apicultores no se sienten incentivados debido
a los costos de transportación de colmenas. 3-) Las abejas
melíferas no son atraídas al cultivo o están
físicamente mal adaptadas a polinizarlo. Ejemplos que cuestan
millones de dólares anualmente a los EUA lo constituyen la
alfalfa, soja, algodón y girasol, cada uno de ellos adaptados
a la polinización por abejas solitarias específicas.
Según O´Toole (1994), las abejas silvestres incluyen
un grupo muy diverso agrupado en siete familias, que comprende aproximadamente
el 95% de las 20 000 abejas que se conocen. Basándose en su
conducta de nidificación, se pueden dividir en dos grandes
grupos: las que construyen los nidos en suelo y las que utilizan
cavidades preexistentes. O´Toole (1994) plantea que son
importantes por dos razones:
-
A través de sus relaciones con las plantas nativas, a
menudo altamente especializadas, las abejas solitarias juegan
un papel vital
en la manutención de la vegetación natural tanto
en regiones tropicales como templadas.
-
La polinización de varios cultivos por todo el mundo recae
fundamentalmente en abejas solitarias y el número de especies
manejadas con este fin esta en aumento en países como
EUA y Japón.
Entre las especies de abejas solitarias empleadas para la polinización
están: Bombus terrestris, Megachile rotundata, Nomia melanderi;
Osmia rufa, O. Cornuta, O. Lignaria y O. corniformis (Heemert et
al., 1990; Torchio, 1991; O´Toole, 1994; Batra, 1997; Stubbs
and Drummond, 1997). En Cuba, de las aproximadamente 96 especies
de abejas descritas, 94 son silvestres o solitarias (Genaro. Com.
per.). De nuestras abejas silvestres se conoce muy poco al igual
que de las plantas que polinizan y sus necesidades de nidificación.
Debido a la cercanía de Cuba con México, sur de los
EUA y Puerto Rico, donde existen poblaciones de abejas Africanizadas,
la probabilidad de la Africanización en Cuba es relativamente
alta. Este fenómeno ha provocando cambios drásticos
en la apicultura de los países afectados, tornando a A. mellifera muy
defensiva e incompatible con los asentamientos humanos. Por otro
lado, las abejas silvestres presentan forma de vida solitaria, ciclo
de vida corto, requieren poca alimentación, reproducción
independiente y baja defensividad, características que las
adecuan para la polinización en zonas urbanas.
Dado el desarrollo de la agricultura urbana y de la agricultura
en general en nuestro país, cada día la necesidad de polinizadores
es mayor. El estudio de las abejas silvestres puede significar conjunto
con las abejas de la tierra (Melipona beecheii), una alternativa
para polinizar en zonas urbanas, semiurbanas y casas de cultivo en
el momento de la africanización, un aumento de los rendimientos
agrícolas por causa del incremento en la eficiencia en la
polinización, una contribución a la conservación
del medio ambiente y el conocimiento de la mayoría de
nuestras abejas.
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-Batra, S 1997. Managment of Hornfaced
Bees for Orchad Pollination. Http:/www.wvu.edu/%Eagexten/v212/hornface.html
-Heemert, C; Ruijter, A de; Eijnde, J van den; Steen; J van der (1990)
Year-round production of bumble bee colonies for crop pollination.
Bee World 71(2):54-56.
-Mc Gregor S.E.1976 “Insect Pollination of cultivated crop
plants.” Agiculture
Handbook No. 496, Agric. Res. Service, USDA, Washington DC. 411 p.
-O´Toole, C. 1994. Who cares for solitary bees? In Forage for
bees in an agricultural landscape. IBRA 75pp.
-Stubbs, C and F. Drummond, 1997. Management of the Alfalfa Leafcutting
Bee, Megachile rotundata (Hymenoptera: Megachilidae), for Pollination
of Wild Lowbush Blueberry. J. K. Ent. Soc. 70(2):81-93
-Torchio, P 1991. Bees as crop pollinators and the role of solitary
species in changing environments. Acta Horticulturale 288. 6th Pollination
Symposium 49-61pp.
-Williams, I. and N. Carreck, 1994. Land use changes and honey bee
forage plants. In Forage for bees in an agricultural landscape. IBRA
75pp. |